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  Hostal de San Marcos  

    Se trata sin duda de uno de los alardes más impresionantes de todo el plateresco español. Aunque en un tiempo fuese hospital de peregrinos, lo que hoy ve el viajero es un autentico palacio, aunque fue edificado como uno de los conventos principales de la Orden de Santiago, con fasto y lujo de Casa Madre. Desde entonces, los peregrinos no serían atendidos aquí, sino en dependencias laterales del convento, y finalmente en la que hoy se sigue conociendo como Casa del Peregrino.

    En 1.533 se iniciaron las obras de la fachada principal, pero se verían interrumpidas durante más de sesenta años, al reanudarse la vida conventual (el torreón que mira al río, sin embargo, no se vería concluido hasta el siglo XVIII).

Antes que la fachada, en el 1515, se iniciaron las obras de la iglesia contigua, afectadas todavía por la moda de un gótico tardío que sigue inspirando la catedral en aquellos templos que busquen prestigio. Juan de Orozco dirigió las obras y su enorme pórtico evoca iglesias como la de San Esteban en Salamanca o Santo Tomás de Ávila.

    Es magnifica la sillería de su coro capitular, tallada por los mejores artistas borgoñeses del momento ( Juan de Juni, Juan de Angers o Guillermo Doncel ) entre los años 1537 y 1543.

    En el interior del "convento" encuentra hoy el viajero ajetreo del hotel-parador de privilegiada monumentalidad, función que desempeña tras su conversión en hostal estatal en la década de los sesenta. Antes, San Marcos dio alojamiento y uso a lo mas dispar: actividades docentes, instituto, acuartelamiento de tropas, cárcel durante la Guerra Civil y, aún después, depósito y parada de las yeguadas militares.


san marcos

    Debe visitarse la antigua sala capitular para asombrarse bajo el imponente cielo de un artesonado mudéjar que invitará a recorrer las contiguas dependencias del Museo de León, antes arqueológico y hoy una completa mirada a la riqueza artística que concitó este emporio de la Orden de Santiago ( a la que pertenecía Quevedo y, en virtud de la cual, tuvo el torturante privilegio de verse preso en celda fría durante seis años que le llevarían a la muerte). Las principales joyas de este museo son la cruz mozárabe de Peñalba, el calvario románico de Corullón, la talla de marfil del Cristo de Carrizo y una extensa colección de obras del renacimiento y Barroco.



 
© León a fondo.